Resumen de la conferencia impartida con este título.

Cuando se nos hace difícil ver los elementos que conforman una tarea que nos parece muy grande o complicada, lo mejor es tratar de reducirla a actividades menores o más manejables, ya que esto nos permite reducir el nivel de tensión y, con ello, la acción será menos estresante. Para dar un ejemplo, no es lo mismo prepararnos para un campeonato que definir cómo ganar un partido. En el caso de los deportistas, cuando ellos se preparan para asistir a los Juegos Olímpicos, primero entrenan para ganar competiciones locales, luego asisten a otras regionales y, por último, hacen su mejor esfuerzo para lograr pertenecer al equipo olímpico que representará a su país. En todo caso, no se preparan para el gran evento de una sola vez, sino que van sumando etapas.  Otra manera de enfocar lo anterior es mediante el logro de metas más pequeñas, pero que nos vayan acercando al objetivo. Cuando se reflexiona sobre la fábula en la que una tortuga y un conejo disputan una carrera, recordemos que el conejo se anunciaba como el ganador y no se preocupó por la tortuga, la cual había ideado un plan de acuerdo con sus propias posibilidades y, al final, logra llegar a la meta antes que el conejo.  La vida está llena de pequeños momentos, y la suma de ellos es lo que lleva a alcanzar el éxito. Ninguno de nosotros emprendió una carrera al nacer; todos debimos empezar moviéndonos en el suelo, para luego sostenernos; seguidamente, gateábamos; luego, empezamos a dar pasitos y tumbos para, después, caminar. Una vez que caminamos pudimos empezar a correr y, por último, a saltar.


Reflexionar en busca de una solución, ver las situaciones como retos y no como obstáculos. Esto significa un cambio en nuestra manera de ver el mundo. Muchas veces nos acostumbramos a ver solo un lado de los asuntos; en estos casos, estamos ante un problema que no nos permite ver más allá y analizar las diferentes posibilidades derivadas de la situación y las soluciones probables. Un obstáculo es algo que no nos deja avanzar; en cambio, un reto es la posibilidad de ir más allá y poder dar un salto mayor. En todo caso, se debe permitir a las personas considerar diferentes alternativas de solución y orientar sus recursos hacia las más adecuadas. Con esto se puede llegar a solucionar un problema dado.

 Práctica de ejercicios y actividades recreativas. Además de favorecer una mejor calidad de vida, la práctica de ejercicios y actividades recreativas permite tener una actitud más positiva hacia la vida, con lo que se pueden manejar más adecuadamente las situaciones estresantes. La recomendación es que dediquemos, por lo menos, quince minutos tres veces a la semana a la práctica de una actividad física. Para esta recomendación es importante considerar nuestras fuerzas y debilidades, analizadas en el diagnóstico FODA, así como las recomendaciones de los especialistas. Un ejercicio adecuado es dedicarse a las caminatas recreativas. Para ello, no se requiere hacer grandes gastos y se pueden realizar en nuestras propias comunidades.  

Alimentación equilibrada. Una alimentación adecuada en cantidad y calidad, en la que se consuman los diferentes tipos de alimentos, permite que las personas tengan una mejor salud y una visión diferente de la vida. Aquí también es importante recordar que los alimentos deben comerse en ambientes que no produzcan tensión y contando con el tiempo suficiente para el disfrute de los mismos. Una práctica que se ha ido perdiendo en nuestras familias era la hora de sentarse todos juntos a disfrutar de los alimentos; luego, siempre había tiempo para la sobremesa, para hacer comentarios sobre diferentes temas y oír a las otras personas de la familia. Esta actividad, además de ir favoreciendo los niveles de pertenencia dentro del núcleo familiar, era un tiempo de interacción muy importante que ahora se utiliza en otras actividades. Es importante rescatar esto. Parafraseando la Biblia se dice: “es mejor pan duro en paz que cena opulenta en guerra”. Esta frase nos señala lo anterior, dado que un ambiente pesado y tirante repercutirá en nuestro cuerpo, que siente la pesadez de una comida cuando hay un ambiente tenso. Esto también afecta a nuestra salud.  

Tomarse un descanso. Cuando una situación nos tensa y preocupa mucho, se van a dar manifestaciones de cansancio en nuestra mente y nuestro cuerpo. Esto nos anuncia que debemos tomar un descanso, ya que si no lo hacemos, nuestro cuerpo va a sentir los efectos del estrés. El tomar un respiro puede ayudarnos a recuperar la energía y poder hacer frente a las situaciones apremiantes. Sentir lo agobiante que es saber que debemos hacer algo y posponerlo solo nos hace preocuparnos o tensarnos más. Un adagio señala con gran sabiduría: “Al mal paso hay que darle prisa”. 

 Ríase mucho. Esta es una de las mejores formas de aliviar el estrés. Reúnase con sus amigos más alegres y chistosos y deje escapar su tensión. Relájese, déjese llevar por la situación y aprenda a disfrutar del momento. Si se encuentra solo, busque una lectura que le permita reír, o vea películas con situaciones cómicas. La risa estimula el corazón y le permite sentirse con mayores fuerzas.   Extraído de http://es.shvoong.com/tags/enplenitud/